Inicio Columnas Feminismo radical y la criminalizaciA?n de la masculinidad

[COLUMNA] Feminismo radical y la criminalizaciA?n de la masculinidad

147
0
Compartir

A?QuA� tienen que verA�un anuncio publicitarioA�de una compaA�A�a de celulares,A�en donde se ve a dos mujeres besA?ndose, conA�un concurso de belleza asociadoA�a una marca de ropa, en donde se muestran cuerpos semidesnudos,A�conA�una reuniA?n entre empresarios, ministros y polA�ticos de centro-izquierdaA�que finaliza con una broma de mal gusto con una muA�eca inflable,A�o conA�graves problemas de delincuencia en su dimensiA?nA�mA?sA�cruda,A�como lo es la violaciA?n y el homicidio, alA�puntoA�de despertarA�una masiva marcha?A�A?Es acaso queA�provocanA�detrA?s de ellasA�aA�los movimientos conservadoresA�que se han indignado, de derecha y catA?licos, pidiendo mano dura, mA?s censura social y legal a muchasA�de estas prA?cticasA�y comportamientos por ser contrariosA�a la moral y las buenas costumbres? No,A�sino que sonA�todasA�estasA�algunas de las batallasA�icA?nicasA�de los A?ltimos tiempos del movimiento feminista.

No esA�nuevoA�el que las redes socialesA�a��queA�enA�un comienzoA�lograbanA�democratizar la informaciA?n y generar A?goras digitales de debate pA?blicoa��A�han sido,A�con el pasar de los tiempos, semillero de conflictos cada vez mA?s brutales, de rA?pidos juicios pA?blicos donde se condena con dureza ciertos dichos que van contra el clima de opiniA?n imperante,A�enA�donde se genera una verdadera caza de brujas contra quien opine diferente.A�Vemos como muchos de los espacios que antes eran de diA?logo, respeto y amistad cA�vica, se van transformando en verdaderos campos de batalla ideolA?gicos, sin tregua, hasta el puntoA�enA�donde los vencedores fraguan una nueva moral. En su etapa final, es la misma gente la que se auto-censura para no ser pA?blicamenteA�crucificada. Eso es a lo que comA?nmente se comienza a conocer cA?moA�correcciA?n polA�ticaA�oA�loA�polA�ticamente correcto.

Los guardianes de dicha moralA�son quienes tienenA�lasA�mayores credenciales democrA?ticas y humanitariasA�de las A?ltimas dA�cadas: la centro izquierda polA�tica. LosA�autodenominadosA�progresistasA�sintieronA�cada vez mA?sA�que tenA�an el monopolio de la moral, hastaA�elA�punto de creer en su propiaA�versiA?n del fin de la historia. Estos nuevos pontificadores de la moralA�comienzan a hacer lo que todas las institucionesA�hacenA�cuando adquieren poder,A�esto es,A�buscar aA?n mA?s poder, mA?s influencia. Ya no bastan las victorias polA�ticas,A�de modoA�que comienzan a inmiscuirse en los espacios mA?s A�ntimos de las personasA�en una versiA?n 2.0 del totalitarismo.A�

Un totalitarismo culturalA�que se inmiscuye en la vida de las personas, politizando los espacios A�ntimos, llevando a un nuevo plano el conflicto ideolA?gico en el siglo XXIA�a��laA�biopolA�ticaa��.

En los tiempos cada vezA�mA?sA�polarizadosA�que habitamos,A�las distinciones ideolA?gicas no sonA�ya materiales-econA?micasA�como lo fueron en el siglo XXa��A�cuandoA�la condiciA?n material de las personas determinaba casi siempre el bandoA�polA�tico en el cual se luchabaa��A�sino queA�hoy cada vez mA?s nos determinan factores comoA�la etnia, el gA�nero, la orientaciA?n sexual e incluso nuestra dieta. Factores como esos determinan a quA�A�bandos polA�ticos pertenecemos, ya que para la correcciA?n polA�ticaA�elA�ser hombre, blanco, heterosexual,A�cisgeneroA�y el consumirA�proteA�na animal te sitA?a inmediatamente en el bando de los opresores, de los villanos, de los privilegiados, de los que merecen pagar por crA�menes de personas queA�probablementeA�no conocieron.A�

De todas las corrientes que han ido forjando el progresismoA�a��socialismo del siglo XXI, ecologismo, humanismoA�secular, teorA�a culturalista,A�teorA�aA�queer, movimientos de diversidad sexual, animalistas, indigenismoa��A�el que mA?s preponderancia y fuerza ha tenido en nuestro paA�sA�es sinA�lugar aA�dudas el feminismo. PeroA�desdeA�esa potencial influencia, que se explica por el gran porcentaje de la poblaciA?n a la cual se dirigea��la mitad, mA?s o menosa��A�el movimientoA�se ha radicalizado, en cuanto va uniendo adeptos y va cobrando fuerza.

Hay unaA�diferenciaA�con elA�movimiento de diversidad sexual, que en un excelente manejo comunicacional delA�MovilhA�y la FundaciA?n IgualesA�han ido sumando apoyo transversal, moderando el discurso, haciA�ndolo mA?s amplio, en vez de radicalizarlo y llevarlo cada vez mA?s hacia la izquierda polA�tica e ir generando enemigosA�a��a veces imaginariosa��,A�generando un gran anti-cuerpo en personas que probablementeA�se sumarA�an a las propuestas sensatas de aquellos, pero que por sentirse gratuitamente atacadasA�no sA?lo se bajan de cualquier apoyo a su lucha, sino que reaccionan en contra enA�estaA�bioguerraA�frA�a entre gA�neros.

Es como ver los casos mencionados anteriormente como, por ejemplo, el caso de WOM, oportunidad en la cual las redes sociales, especialmente los mA?s progresistas y las feministas, se indignaron con una publicidad en la cual se mostraba a dos chicas besA?ndose, muchos sin poder explicar bien el problema allA� presente, mA?s allA? de prejuicios racistas a��por tratarse de dos mujeres caucA?sicasa�� o por molestias de que la publicidad (capitalista) utilizase la diversidad sexual. Curiosamente, fue el partido RevoluciA?n DemocrA?tica, del joven diputado Giorgio Jackson a��epA�tome de la correcciA?n polA�ticaa��, quienes demandaron para que se retirase la publicidad, en donde por suerte el sentido comA?n del poder judicial saliA? victorioso. Un caso mA?s lamentable fue el de la muA�eca inflable como metA?fora econA?mica en ASEXMA, cuando su presidente, el empresario Roberto Fantuzzi, ofreciA? su renuncia al directorio a��no muy valientementea��. Esto termina por hacer un flaco favor a la libertad de expresiA?n, dA?ndole la razA?n a los inquisidores.

Una de las mayores problemA?ticasA�argumentativasA�es laA�colectivizaciA?n metafA�sicaA�que hacen de lasA�vA�ctimasA�de violencia domA�stica, de violaciones y deA�asesinatos pasionales, exclusivos a su gA�nero, dondeA�todas las mujeres son vA�ctimas a��potencialesa��A�en un acto de empatA�a colectiva entre todas las personas que comparten sus genitales, basados en lasA�estadA�sticas de las vA�ctimas haciendo una generalizaciA?n. Hasta ahA� no hay problema. El problema es cuando realizan el ejercicio contrario con el victimario, donde colectivizan a los agresores y hacen una generalizaciA?n artificial entre todas las personas que comparten genitales con los que las estadA�sticas apuntan como culpables: los hombres.

Ese es el problemaA�conA�las consignas de la marcha #NiUnaMenos, por ejemplo. No es que ese dA�a en particular, en esa marcha en particular, las mujeres quieran visibilizarA�elA�cuA?ndoA�ellas son vA�ctimas de asesinato a��ignorando a los que no comparten su identidad de gA�nero y tambiA�n son asesinadosa��A�.A�Ese no es el problema,A�puesA�queda espacio pA?blico para otras vA�ctimas de la delincuencia, sinoA�que se trata deA�lo queA�queda en el subtexto, lo que se lee entreA�lA�neas:A�que todos los hombres somos potenciales violadores y asesinos de mujeres. Cuando se acepta esa premisa entonces ya no hay vuelta atrA?s. SeA�permite laA�criminalizaciA?nA�a prioriA�del hombre, por lo cual algunas medidas educativasA�preventivasA�no serA�an tan graves. Cualquier sA�mil con la re-educaciA?nA�soviA�ticaA�es pura coincidencia.

Esto lleva poco tiempo en Chile, pero ver a nuestros vecinos transandinos o incluso al norte en Europa o en Estados Unidos, es ver una ventana hacia el futuroA�enA�donde este problema se ha complejizado, donde el conflicto va en aumento y donde las respuestas en reacciA?n, no sA?lo al feminismo sino a la correcciA?n polA�tica, comienzan a tener nombre y rostro a��siendo el mA?sA�icA?nicoA�ejemplo de estoA�DonaldA�Trump, pero tambiA�n elA�Brexit, Putin, Le Pen y los nuevos nacionalismos europeosa��. Gane quien ganen enA�laA�bA�oguerraA�de los gA�neros, todos perdemos.

Por Lucas Blaset

Video Destacado