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[COLUMNA] Allende, Hitler y el 11 de Septiembre

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En nuestro angosto, larguirucho, desmemoriado y poco educado paA�s, se ha transformado en moda a��por parte de ciertos sectores polA�ticosa�� el comparar al Gobierno Militar y su represiA?n y persecuciA?n del comunismo, con el gobierno criminal de la Alemania nazi y el Holocausto. Me permito, por tanto, hacer lo mismo, pero utilizando al otro referente chileno de la A�poca para hacer dicha comparaciA?n, es decir, al gobierno de Salvador Allende.

Allende, como Hitler, llegA? al poder por la vA�a institucional, ya que no fue efectivamente democrA?tica. Ambos obtuvieron algo mA?s del 30% de los votos y fueron instalados por sus parlamentos al frente de sus respectivos estados.

Ambos pregonaban una doctrina totalitaria y criminal respecto del trato que le daban a sus enemigos polA�ticos. Ambos creA�an en la economA�a centralmente planificada, teniendo diferencias A?nica y exclusivamente en la aplicaciA?n de la misma (los nazis no expropiaron sino que obligaron a los privados a producir lo que el gobierno desease y cuanto desease, lo que explica la mejor gestiA?n). Ambos totalitarismos utilizaron su posiciA?n dentro del gobierno para destruir las bases institucionales y democrA?ticas de sus estados, y reemplazarlas por una institucionalidad a�?revolucionariaa�?.

Ambos gobiernos creA�an que era necesaria la eliminaciA?n fA�sica de una parte de la poblaciA?n (raza en el caso nazi, burguesA�a en el caso socialista chileno). Tanto los partidos de la UP como el NSDAP disponA�an de fuerzas paramilitares creadas para silenciar a la oposiciA?n polA�tica y para garantizar el monopolio del poder del LA�der de turno, ante la amenaza de una reacciA?n de las fuerzas regulares que aA?n estaban dentro de la institucionalidad y que a duras penas mantenA�an su autonomA�a. Ambos gobiernos a�?democrA?ticosa�? perdieron dicha legitimidad democrA?tica al gobernar quebrantando la ley, liquidando paulatinamente la separaciA?n de poderes del Estado y violando los derechos fundamentales de sus ciudadanos.

Para concluir con la lista de similitudes: ambos gobiernos se vieron afectados por intentonas para restaurar el orden institucional en sus respectivos paA�ses. En Alemania, ya en 1938 el general von Witzleben mandA? a dos divisiones a ocupar BerlA�n en el caso de que los aliados se negasen a firmar el tratado de MA?nchen y Hitler se decidiese a ir a la guerra (los aliados lo sabotearon al someterse a la voluntad del jerarca nacionalsocialista). En 1944, otro grupo de valientes oficiales hizo detonar una bomba en el cuartel general de Hitler, atentado que lamentablemente no terminA? con la vida del mismo, lo que alargA? la guerra en casi un aA�o y condujo a la muerte de millones de soldados, civiles y detenidos en los campos de concentraciA?n.

Hagamos ahora un ejercicio mental y consideremos que la intentona de von Witzleben (1938) o la de von Stauffenberg (1944) hubiesen tenido A�xito. A?QuA� habrA�a sucedido? En primer lugar, se hubiese fusilado a la jerarquA�a y mandos del partido nacionalsocialista, de las SS y de las SA. Se hubiesen aplicado torturas a los miembros de la fuerza paramilitar nazi (100.000 hombres) con el fn de lograr la informaciA?n necesaria para desintegrarla y liquidarla como referente armado (especialmente si este referente hubiese intentado mantener una guerra irregular). El partido nazi hubiese sido prohibido y su propiedad confiscada.

Todas estas acciones son, segA?n la lectura de nuestra Izquierda y de amplios sectores de la mal llamadaDerecha chilena, violaciones a los derechos humanos (en el caso de Chile), pero probablemente las hubiesen apoyado de haber sucedido en Alemania (doble estA?ndar rojo at his best). La realidad es que todas estas acciones se deben colocar en el a��por la propaganda de la izquierdaa�� tan vilipendiado contexto.

Nosotros sabemos lo que pasA? porque von Witzleben no tuvo A�xito con su a�?golpe de estado contra un gobierno elegido democrA?ticamentea�?. Abrimos un libro de Historia y vemos las fotos de las atrocidades que se cometieron y sufrieron, por no poner atajo a tiempo a dicho rA�gimen totalitario.

A?Y en Chile? En Chile no vemos dichas fotos y documentales, porque en Chile el a�?golpe de estado contra un gobierno elegido democrA?ticamentea�? sA� fue un A�xito; porque en Chile se le impidiA? a la Izquierda marxista realizar el mismo programa que le costA? en promedio a las sociedades vA�ctimas del mismo un 10% de sus ciudadanos (en cifras para Chile: 1.200.000 muertos). Las fuerzas armadas chilenas, de orientaciA?n prusiana, habA�an tomado buena nota de lo sucedido en Alemania, en el Este de Europa y de lo que por aquella A�poca sucedA�a en los campos de la muerte de Cambodia, en la revoluciA?n cultural de Mao, en los campos de a�?reeducaciA?na�? y fusilamiento cubanos o en el trA?gico caso del aplastamiento a sangre y fuego de la primavera de Praga, todo esto realizado por los A�conos y aliados polA�ticos de la UP. HabA�a y hay que estar cegado por la locura mA?s extrema para creer que en Chile no iba a suceder algo parecido de tener los marxistas la oportunidad de llevar a cabo su a�?programa estA?ndara�?.

Los carabineros, marinos, aviadores y soldados a��quienes nos salvaron de dicho destinoa�� se encuentran hoy por hoy sujetos a la mA?s abyecta de las venganzas, realizada por aquA�llos que pregonaban para Chile un a�?baA�o de sangre revolucionarioa�? del cual emergiese, todavA�a estilando, el nuevo hombre comunista. En Chile se estA? castigando a dichos uniformados por haber tenido A�xito donde otros fracasaron, por haber vencido al enemigo totalitario.

Recordadles no sA?lo este 11 de Septiembre. Apoyadles y ved nuestra historia reciente en el marco de lo que sucediA? antes en Europa y de lo sucedA�a por aquellos aA�os en el resto del mundo, porque de no hacerlo, estarA�is ayudando a liquidar el mA?s importante seguro para nuestras libertades republicanas, como lo son nuestras fuerzas armadas y de orden.
En resumen: si no los apoyA?is por gratitud, hacedlo cuanto menos por instinto de conservaciA?n.

Por Ivan Ivanovitch Szar, Periodista y Estudiante de Derecho de la Universidad de Innsbruck

 

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